Como bien dice le refrán, tanto va el cántaro a la fuente que acaba por romperse, si es que es normal, la de papeletas que tenía Lindsay Lohan para acabar en la cárcel y al final, le tocó el premio, se ha vuelto a saltar la libertad condicional y la Justicia ha tomado cartas en el asunto.
Lindsay Lohan que estaba en libertad condicional por un delito de conducción bajo los efectos del alcohol y por el robo de un collar en una joyería de Los Angeles, ha perdido ese régimen “privilegiado” después de que la juez que lleva su caso haya comprobado que Lindsay no estaba cumpliendo con los términos de su condena.
La jueza acusó a Lindsay de no haber cumplido con el servicio comunitario que debía cumplir. No solo no alcanzó las 360 horas establecidas, sino que además se saltó varias citas en el Centro de la Mujer al que estaba asignada.
Por este motivo Lindsay fue esposada y condenada a la cárcel hasta la vista del juicio pero el pago de 100.000 dólares de fianza y 16 horas de servicio comunitario han conseguido que no esté entre rejas, por el momento, el próximo 2 de noviembre tendrá que volver a declarar y podría recibir una condena más severa, hasta un año de prisión.
Vía | Cuore





22nd octubre, 2011 a las 4:53 pm
Con lo bien que me caía, creo que ya aburre leer esta clase noticias de ella, la prefería cuando era conocida por sus películas.